La segunda batalla de Seattle

Las protestas contra la reunión en 1999 en Seattle de la Organización Mundial de Comercio sirvieron para cristalizar y consolidar los movimientos antiglobalización y anticapitalistas que con altibajos, se mantenían desde los años 80 y darles un nuevo impulso de cara al cambio de milenio. La sensación de victoria que provocó paralizar las reuniones supuso una necesaria inyección de moral para todos los activistas anticapitalistas y antiglobalización.

Indymedia fue uno de los proyectos que surgió directamente de las acciones combativas que tuvieron lugar en Seattle. Concebido para ser un canal de información alternativo a los medios tradicionales acerca de las protestas, pronto se expandió hasta alcanzar más de 150 ediciones locales, convirtiéndose además en el primer ejemplo de periodismo ciudadano.

El proyecto respondía a una problemática histórica de los movimientos sociales, que era la dificultad de acceso a medios de comunicación, cuyas historias frecuentemente reflejaban el punto de vista de las instituciones políticas y económicas dominantes o se centraban en los aspectos más espectaculares de los incidentes, obviando las causas y las razones detrás de las protestas. Un ejemplo reciente es la cobertura mediática de la acción de Enric Durán, que se ha centrado en lo espectacular, la cifra de dinero conseguida, pero ningún medio cuestiona la forma de proceder de los bancos y pocos hacen hincapié en las motivaciones e ideas de Durán más allá de calificarlo como ‘antisistema’, una categoría mediática confusa y heterogénea en la que cabe de todo. Algunos medios llegan incluso a hablar de robo, cuando en ningún caso Durán obligó a nadie a concederle créditos. Este posicionamiento de los medios condiciona negativamente desde un primer momento la lectura de la noticia por parte de alguien ajeno a los movimientos sociales. Por eso fue tan importante que Enric destinara más de un 40% del dinero obtenido de los bancos en contar su historia, en papel y en la web.

La solución en Seattle fue cortocircuitar este acceso: un sitio web en el que cualquiera puede publicar sus noticias e historias. No era la primera vez que algo así ocurría: en los 60 el movimiento Underground Press intentó equilibrar la batalla por el control del discurso en Estados Unidos, pero pocos de los periódicos creados durante esta época llegó a los años 80. Además, al contrario de lo que ocurría entonces, iniciativas como Indymedia surgidas de un contexto local tenían acceso y cobertura global gracias a Internet.

Ahora esta segunda batalla de Seattle, la de la imagen, la que decide quién cuénta la Historia y qué entra en el imaginario colectivo se vuelve a luchar. En breve se estrena en Estados Unidos Battle In Seattle, una película independiente, pero distribuida por Paramount y protagonizada por Charlize Theron, Woody Harrelson y Ray Liotta, que narra las protestas de Seattle en forma de docudrama, usando incluso filmaciones reales de las protestas. David Solnit y algunos miembros más de los comités organizadores de las protestas anti-OMC de Seattle, aunque reconocen las buenas intenciones del director de la película, Stuart Townsend, han creado The Real Battle In Seattle, un lugar en el que los participantes de las protestas pueden narrar sus propias historias y aportar sus vídeos, audios y fotografías. Un proyecto de recuperación de la memoria colectiva y de resistencia ante la apropiación de la historia. Extraído de su manifiesto:

For eight years, the US corporate media, global elites, and their police have been twisting and marginalizing the truth, in order to invent their own story of Seattle 1999 and the stories of social movements’ resistance and victories. These lies and revisions of history have been used in an attempt to criminalize and repress our protests, movements, and mobilizations.

(…)

It’s time that we in the social movements tell our own stories, reclaim our own histories, and publicly fight damaging myths of our movements past and present. We must intervene in the public understanding of what happened, what is happening, and what it all means. Stories are how we understand the world and thus shape the future—they are part of our fight against corporate power, empire, war, and social and environmental injustice and for the alternatives that will make a better world.

The real story of Seattle 1999 is of tens of thousands of people rising up, taking direct action, and changing history; standing up to corporations and governments and winning; joining with movements around the world in our common struggle against the WTO.

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5 comentarios

  1. Interesante artículo.
    En cuanto a Battle in Seattle:
    Sinceramente, pienso que hay situaciones en las que un documental, vale bastante más que una ficción. [No se, me imagino la peli “NO A LA GUERRA” y se me ponen los pelos como escarpias ;-)]

  2. Paloma, gracias por el trackback manual. 🙂

    Yo también creo que un documental hubiese sido mucho más adecuado. En todo caso, hay que agradecer que ahora contemos con herramientas y recursos para combatir este tipo de apropiaciones.

    Un saludo!

  3. Karen M

    A mi me gusto mucho la movie porque ahora estoy viviendo aqui en seattle y me interesa saber mas de su historia!!!!