Según un amigo, “en Windows al principio funciona todo, y luego ya no funciona nada, en Linux es al revés”.

Ayer instalé Kubuntu, que es, como Ubuntu, una distribución de GNU/Linux, pero con escritorio KDE en vez de Gnome, por recomendación de un amigo. Se instaló rapidísimo y sin problemas, formateando todo el disco duro, y creando automáticamente tres particiones para su funcionamiento. La conexión wifi funcionó desde el primer momento, sin tocar nada, y la verdad, de momento, todo va de fábula. Aún tengo que configurar algunas cosas, como un disco duro y un lector de dvd, que no lo reconoce, y la tarjeta gráfica que tampoco acaba de pillarle el truco. Tengo que habituarme, claro, y dejar de pensar en “Mi PC” o “Mis Documentos”, pero ayer todo iba muy bien. Y aún no he tenido que tirar de consola, aunque me temo que sí que me haga falta para poder ver el otro disco duro.

Reconozco que me he tirado a la piscina un poco, sin apenas haber leído nada de cómo organiza las cosas Ubuntu. Aún así, de momento creo que a Linux y a Ubuntu (que se publicita como “linux para seres humanos”) aún les queda camino por recorrer en usabilidad y en facilidad de uso. Si quieren tener alguna opción en los ordenadores domésticos, con usuarios de conocimientos bajos en informática, es necesario un pelín de esfuerzo extra para llegar al nivel de sencillez de Windows. Eso sí, si haces el cambio sabes que hay toda una comunidad de desarrolladores y usuarios dispuestos a ayudarte en foros, wikis, canales de IRC… que hacen la transición mucho más sencilla.

A ver si para el fin de semana tengo todo a pleno rendimiento, y puedo dedicarme a migrar de blogger a wordpress. Si alguien tiene sugerencias a nivel de estructura de la web, diseño, elementos, etc… me encantaría conocerlas!